1º de Mayo. A la calle que ya es hora de pasearnos a cuerpo, Terrassa 1969

El 20 de abril de 1963, a las cinco y media de la madrugada fue fusilado Julián Grimau García. Tenía 52 años. Tres años más tarde, durante la jornada de celebración del primero de mayo en Les Planes, año 1966, ingresé en el PSUC. Como tenía 17 años me organizaron en la Juventud Comunista de Terrassa.
Esta crónica tiene que ver con la historia de este país, conviene no olvidarlo a las puertas de este primero de mayo del año 2024.
“Era un sábado de primavera, pero Grimau no estaba en condiciones de disfrutar de la benigna estación porque su cuerpo era un amasijo de elementos descoyuntados después de que la policía lo lanzase por la ventana de la Dirección General de Seguridad mientras era interrogado y torturado desde el día de su detención, el 8 de noviembre del año anterior, 1962.” El recordatorio de lo que sucedió hace 61 años se puede leer en la Web de nuestra Asociación: https://expresospoliticsdelfranquisme.com/2024/04/22/61-anys-assassinat-julian-grimau/
Su asesinato provocó una conmoción interna y externa, a pesar de los esfuerzos y la campaña infame del ministro Manuel Fraga Iribarne, uno de los firmantes de la sentencia de muerte, por falsificar y calumniar su figura. Todavía recuerdo a mi padre escuchando las emisiones dramáticas de la Pirenaica. Indignación e impotencia. Yo tenía 14 años. La Consol, con 12, también recuerda la consternación de su padre Juan Hernández Herrerías, que moriría un año más tarde, el 21 de marzo de 1964. Centenares de miles de personas se manifestaron en las capitales europeas denunciando aquel crimen. En España la represión y la falta de libertades condicionaron la respuesta. El régimen de Franco, la dictadura más cruel y sanguinaria de Europa, celebraba los 25 años de Paz.
Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma, la canción de Violeta Parra todavía nos conmueve. Qué dirá el santo padre. Antoni Gutiérrez Díaz, que fue Secretario General del PSUC, y que conoció a Julián Grimau en Carabanchel, adoptó el nombre clandestino de Julià/Julián para preservar su memoria. [Incluso ahora, tras publicar estas notas en la Web de la ACPEPF en catalán, me llenan mensajes como este: “mis padres pusieron a mi hermano pequeño el nombre de Julián por la memoria de Julián Grimau. “Josechu”, José López Rodríguez]. Es bien cierto que el asesinato de Grimau en 1963 constituyó una tragedia. Pero también un símbolo para las nuevas generaciones.
Cuando se constituyó el Club JG en el piso espartano de mi casa, en la calle Mozart, 88, en el barrio de La Cogullada, también estábamos preservando su nombre y memoria. No eran tiempos fáciles, nunca lo fueron bajo la dictadura, y no toda la gente de nuestro entorno más próximo, conocía el origen y significado de aquellas iniciales. El Club JG, Julián Grimau, fue el auténtico vivero de la JC de Terrassa, así está recogido en diversos testimonios y publicaciones. Empezó a caminar en el barrio de La Cogullada y continuó su trayectoria, en unos bajos, frente al barrio de Les Arenes. Después se convirtió en levadura y semilla de distintos centros juveniles en Terrassa. El Club JG fue un punto de encuentro y de formación de la gente joven con inquietudes y compromiso social. Junto a las asambleas de CCOO en el campo y en las parroquias obrera de la ciudad, fue un vivero y escuela de aprendizaje para nutrir y fortalecer las Juventudes Comunistas de Terrassa. Por esta razón, cuando llegan estas fechas, quiero perseverar en el vínculo del Club JG con aquellas acciones que marcaron el perfil reivindicativo y combativo de nuestra ciudad durante los años 60 y 70. La manifestación del 27 de octubre de 1967, conocida como la “Manifestación de las piedras”, la concentración y manifestación de la Font de les Canyes del 1 de mayo de 1969, y la significación de la Plaza Roja, entre otras.
(https://nascutel49.com/2019/05/01/1-de-maig-memoria-internacionalisme-i-fraternitat/
Todavía recuerdo como las semanas previas al Primero de Mayo de 1969 preparábamos desde el Club JG las octavillas clandestinas, las pancartas y las consignas de la JC. Su presencia y contenido fueron “certificadas” por la Dirección General de la Guardia Civil en su informe del día 2 de mayo: “Sobre las 17,30 horas unas TRESCIENTAS personas, aproximadamente de las que había en la “Fuente de las Cañas”, integrado por jóvenes de ambos sexos, aunque en su mayoría eran varones, se preparaban para manifestarse (…). Tenían instaladas cuatro pancartas con las siguientes inscripciones “UNIDOS POR LA PAZ”, “JOVEN, ÚNETE A NOSOTRAS PARA DEFENDER TUS DERECHOS, JUVENTUD DEMOCRÁTICA FEMENINA”; otra con la efigie de Che Guevara y recortes de prensa extranjera alusivos al Vietnam y otros países donde se han suscitado luchas “1º DE MAYO, A LA CALLE QUE YA ES HORA DE PASEARNOS A CUERPO, 1969”; y otra con el de “LUCHEMOS POR LA LIBERTAD DE ESPAÑA, M.D. UNIDAD CONTRA LA CARESTÍA DE LA VIDA, LAS MUJERES DEMOCRÁTICAS”.

Octavilla, editada clandestinamente per la Juventud Comunista de Terrassa, llamando a la participación en el Primero de Mayo de 1969. Archivo: Domènec Martínez García
Aquella convocatoria del año 1969, donde el régimen proclamó el “Estado de excepción” para reprimir con mayor dureza cualquier signo de oposición, significó una nueva demostración de compromiso y de firmeza de las luchas obreras y populares en nuestra ciudad, conocida como “Terrassa La Roja”. Aquel primero de mayo, más de 300 personas, entre ellas algunas familias al completo de militancias comunistas con muchas historias de represión acumuladas (aquí y en sus lugares de origen), junto a las nuevas generaciones de estudiantes, del mundo de la cultura y de los movimientos cristianos progresistas, desafiaron a la Dictadura y se conjuraron para celebrar la fiesta internacional de los trabajadores, para reivindicar derechos sociales básicos y manifestar su voluntad internacionalista contra la Guerra del Vietnam. Visto ahora puede parecer que unos centenares no eran muchos. El terror que la dictadura ejercía se prolongó hasta el final de sus días, y todavía faltaban unos cuantos años.
Las personas detenidas aquel día, entre ellas quien subscribe estas notas, siguieron un itinerario habitual: Cuartel de la Guardia Civil, Prisión de Terrassa, conducción al Gobierno Militar (imponente edificio al inicio de Les Rambles) en Barcelona y la prisión de La Model, bajo jurisdicción militar. El juicio por delitos de “manifestación no pacífica”, se celebró en el Tribunal de Orden Público (TOP) en el mes de noviembre de aquel mismo año. Los testimonios vivos de la “Generación TOP”, y ahora recordamos los 60 años de su creación, como tribunal de la represión, todavía lo podemos explicar. Las visitas organizadas en La Model, la última con más de 150 profesoras y profesores de secundaria, nos permite establecer un diálogo intergeneracional, pedagógico y de afirmación democrática en tiempos de desmemoria.

La Model, visita con testimonios de la Generación TOP, 13 de abril del 2024
El 30 de mayo del 2019, en el marco del 50 aniversario, pudimos dejar una señal, una placa de memoria en los alrededores de la Font de les Canyes.

Ahora, en vísperas del primero de mayo del 2024, los servicios técnicos del Ayuntamiento de Terrassa nos comunican que la placa ya está ubicada en el lugar apropiado, junto a la fuente, y contiguo a los parajes que cobijaron aquel Primero de Mayo de 1969. Muchos de los nuevos habitantes de nuestra ciudad seguramente no conocen esta historia, habrá que facilitar su acceso a estos contornos, ahora convertido en un parque que invita a pasear y disfrutar del paisaje. Conviene reiterar que la memoria es cultura, es conocimiento, y también establecer un puente con la gente más joven para hacer pedagogía y reconocer el significado de las placas locales de la memoria democrática.
Cierro esta crónica un lunes expectante donde el Presidente de Gobierno, después de cinco días de reflexión, ha reivindicado la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas y hacer más y mejor su calidad democrática. Eso esperamos: priorizando los derechos sociales y ensanchando la agenda política progresista de la acción de Gobierno.
Un punto y aparte, de verdad, para hacer frente a los herederos de la dictadura de Franco y de Manuel Fraga, la extrema derecha y el PP, que junto a los grupos mafiosos ultras que operan con impunidad, los medios de comunicación poderosos y jueces sicarios a su servicio, intentan hacer descarrilar la democracia. Un sistema sin duda mejorable, pero que puede sufrir graves retrocesos como ha sucedido con la derogación de las leyes de memoria allí donde tienen mayoría. Preservarla en cada municipio, difundirla, y llevarla a las aulas, es también un acto de resistencia contra el olvido.
Por esta razón este primero de mayo también saldremos a la calle. Por imperativo democrático.
Domènec Martínez García, miembro de la Junta Directiva ACPEPF
Afiliado a CCOO, y miembro y cotizante del PSUC desde el Primero de Mayo de 1966, 58 años cotizando.

Texto en catalán publicado por la ACPEPF https://expresospoliticsdelfranquisme.com/2024/04/26/primer-maig-terrassa-1969/